Me duele el cuello y, además, siento mareo ¿puede estar relacionado?
Muchas veces relacionamos mareos y vértigo con un problema directamente en el oído interno, es lo primero que piensa tu médico de cabecera al verte en consulta, pero esta no es la única causa, es importante saber el origen del síntoma. Han llegado a nuestra consulta pacientes con estos síntomas, pero relacionados a un pinzamiento en la cervical por causa de tensión y estrés.
¿Te duele el cuello y, además, tienes episodios de mareo o vértigo que no sabes de dónde vienen? Cuando aparecen estos síntomas juntos, es normal preguntarse si las cervicales pueden tener algo que ver.
El dolor de cuello y mareos puede presentarse al mismo tiempo en algunas personas, pero eso no significa necesariamente que uno sea consecuencia del otro. Aunque existen situaciones en las que las molestias cervicales pueden estar relacionadas con una sensación de inestabilidad, también hay otras causas que conviene descartar.
En Merchán Fisioterapia & Podología queremos explicarte qué relación puede existir entre las cervicales y el mareo, qué factores pueden influir y cómo puede ayudar la fisioterapia cuando está indicada.
Cuando el dolor cervical aparece acompañado de vértigo
Imaginemos el caso de una persona que empieza a experimentar episodios de mareo y vértigo, junto con dolor y tensión en el cuello.
Preocupada por los síntomas, acude al médico. Tras una valoración del oído interno, le indican que no parece estar ahí el origen del problema. Más adelante, consulta con su médico de cabecera, que plantea la posibilidad de que exista un componente cervical relacionado con la tensión y el estrés.
La persona, además, tiene una hernia cervical conocida. Como el vértigo ya ha desaparecido, le recomiendan fisioterapia para abordar las molestias del cuello.
Este tipo de experiencia plantea una pregunta muy habitual ¿puede un problema cervical estar relacionado con el mareo?
La respuesta requiere matices. Que exista dolor cervical y una hernia no demuestra por sí solo que sean la causa del vértigo. La valoración debe tener en cuenta cómo comenzaron los síntomas, si aparecieron juntos, qué movimientos los desencadenan y qué otras causas se han descartado.
¿Qué es el mareo de origen cervical?
En algunos pacientes se plantea la posibilidad de un mareo relacionado con alteraciones cervicales. En la literatura se utiliza el término mareo cervicogénico para describir situaciones en las que la sensación de inestabilidad aparece asociada a dolor o disfunción del cuello.
Una de las hipótesis es que la información sensorial procedente de las estructuras cervicales pueda contribuir a una percepción alterada de la posición y el movimiento de la cabeza.
Sin embargo, es un tema en el que todavía existe debate científico. No hay pruebas concluyentes que permitan afirmar que las alteraciones cervicales sean la causa directa del vértigo en todos estos casos.
Por eso, cuando una persona presenta dolor de cuello y mareos, es importante no dar por hecho que uno provoca el otro.
¿Vértigo o sensación de inestabilidad?
Aunque muchas veces utilizamos la palabra «vértigo» para describir cualquier mareo, conviene diferenciar las sensaciones.
- Vértigo: sensación de que el entorno gira o de que nuestro cuerpo está girando.
- Inestabilidad: sensación de desequilibrio al caminar o permanecer de pie.
- Aturdimiento: sensación de cabeza ligera, desorientación o de que podríamos perder el equilibrio.
Esta distinción es importante porque las diferentes sensaciones pueden orientar la valoración hacia causas distintas. El mareo puede relacionarse con problemas vestibulares, migraña u otras condiciones que necesitan ser estudiadas.
¿Qué puede provocar dolor y sobrecarga cervical?
El dolor de cuello puede aparecer por diferentes motivos. En ocasiones intervienen varios factores a la vez.
1. Sobrecargas musculares
Mantener una misma postura durante muchas horas, realizar esfuerzos repetidos o aumentar bruscamente la carga durante el entrenamiento puede favorecer la tensión muscular y las molestias cervicales.
La persona puede notar rigidez, dificultad para girar la cabeza o dolor al final del día.
Aunque estas molestias pueden coincidir con episodios de mareo, no debemos asumir que la sobrecarga muscular sea necesariamente su causa.
2. Un mal movimiento
Un giro brusco, un gesto inesperado o un movimiento realizado durante una actividad deportiva pueden provocar dolor y limitar temporalmente la movilidad del cuello.
Si los síntomas aparecen después de una caída, un golpe o un traumatismo, es importante que se realice una valoración sanitaria antes de iniciar técnicas manuales o ejercicios cervicales.
3. Una hernia cervical
Una hernia discal cervical se produce cuando parte del material de un disco intervertebral sobresale de su ubicación habitual. Dependiendo de su localización, puede provocar dolor cervical o síntomas relacionados con la irritación o compresión de una raíz nerviosa, como dolor que se extiende hacia el brazo, hormigueo o debilidad.
Pero hay que tener en cuenta algo fundamental, una hernia cervical no confirma que el vértigo proceda de ella.
Los cambios que aparecen en las pruebas de imagen deben interpretarse junto con los síntomas y la exploración clínica.
4. Estrés y tensión muscular
El estrés puede favorecer que acumulemos tensión en la musculatura del cuello y los hombros. También puede influir en cómo percibimos determinadas molestias.
En algunas personas, el estrés puede coexistir con episodios de mareo, pero no debe convertirse en una explicación automática. Si el vértigo aparece o se repite, conviene investigar su origen.
¿Qué papel tienen los orificios de las vértebras cervicales?
Las vértebras cervicales tienen unas aberturas óseas llamadas forámenes transversos, por donde pasan las arterias vertebrales. También existen los forámenes intervertebrales, por los que salen las raíces nerviosas.
En determinadas circunstancias, algunas alteraciones estructurales pueden afectar a estructuras vasculares o nerviosas. Existe, por ejemplo, un trastorno poco frecuente en el que determinados movimientos de la cabeza pueden comprometer el flujo de una arteria vertebral.
Sin embargo, esto no significa que una contractura o sobrecarga habitual estreche esos conductos y provoque vértigo. Son situaciones diferentes y no se pueden diagnosticar únicamente por tener dolor cervical.
Por eso, si se sospecha una causa vascular, es necesaria una evaluación médica específica.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?
Cuando el paciente ha sido valorado y se considera que existe un componente cervical en sus molestias, la fisioterapia puede formar parte del tratamiento.
En Merchán Fisioterapia & Podología, el abordaje debe adaptarse a cada persona. No todas las cervicalgias son iguales y, cuando hay antecedentes de vértigo o una hernia cervical, es especialmente importante tener en cuenta la valoración médica y los síntomas actuales.
Masaje terapéutico
El masaje terapéutico puede utilizarse en determinados casos para trabajar la tensión muscular y aliviar las molestias del cuello.
Puede facilitar la movilidad y ayudar a que el paciente se encuentre más cómodo. Sin embargo, no debe entenderse como un tratamiento universal para el vértigo, ya que su utilidad depende de cuál sea el origen de los síntomas.
Ejercicios terapéuticos
Los ejercicios se seleccionan según las necesidades de cada paciente y pueden incluir trabajo de movilidad cervical, control motor y fortalecimiento progresivo.
Si existe sensación de inestabilidad, el profesional también puede valorar si conviene incorporar ejercicios específicos de equilibrio o rehabilitación vestibular, siempre que estén indicados.
El objetivo es mejorar la función, recuperar progresivamente el movimiento y facilitar las actividades cotidianas, sin provocar síntomas innecesarios ni forzar la zona cervical.
¿Cuándo deberías consultar?
Si tienes dolor cervical acompañado de mareos recurrentes, sensación de inestabilidad o limitación del movimiento, es recomendable consultar con un profesional sanitario para identificar la causa.
Si el vértigo aparece de forma repentina e intensa, o se acompaña de visión doble, dificultad para hablar, debilidad, pérdida de coordinación, dificultad para caminar o un dolor de cabeza súbito e intenso, busca atención médica urgente.
Si tienes una hernia cervical y aparecen síntomas nuevos, como pérdida de fuerza o alteraciones importantes de la sensibilidad, también debes consultar antes de iniciar ejercicios o tratamientos manuales.
Escuchar al cuerpo también significa buscar respuestas
El dolor de cuello y mareos pueden aparecer al mismo tiempo, pero eso no significa necesariamente que uno sea consecuencia del otro.
En el caso que hemos descrito, la persona acudió al médico, se valoró el oído interno, se planteó una posible relación cervical y se recomendó fisioterapia para tratar las molestias del cuello. Aun así, no podemos asegurar que la hernia o una sobrecarga fueran las responsables del vértigo.
La clave está en valorar cada caso de forma individual, descartar otras causas y elegir el tratamiento adecuado.
Si tienes molestias cervicales y sensación de mareo, en Merchán Fisioterapia & Podología podemos valorar tu situación y orientarte sobre el abordaje fisioterapéutico más adecuado, teniendo en cuenta la necesidad de una evaluación médica cuando corresponda.